¿Cómo obtener una idea para hacer cómics?

Publicado por Tándem Cómics en

Por El Comicólogo

¡5 sencillos consejos para hacer historias extraordinarias!

Antes de desarrollar un cómic, debes tener una idea ¡Y no cualquier idea! Tiene que ser una GRAN idea para llamar la atención de los lectores.

Es por esto que la pregunta que más se le hace a los creativos en general es “¿Cómo obtienen sus ideas?”, “¿Cómo se les ocurrió ese personaje, mundo o situación?” Sobre todo, si son ideas o conceptos que nos asombran e impresionan.

Todos somos creativos, todas las personas tenemos la posibilidad de desarrollar esta habilidad. Algunas personas necesitamos un poco más de ayuda para desarrollar nuevas ideas, por lo cual están los siguientes cinco puntos con los que mejorarán considerablemente la calidad de tus ideas.

1. Lee de diferentes temas y géneros.

Aunque seguramente eres un lector de cómics, trata de no leer solamente cómics. Leer de otras fuentes evitará el riesgo de simplemente reciclar lo que se ha hecho antes.

También te permitirá poder obtener nuevas y mejores ideas. Pueden ser blogs, opiniones y hasta artículos. En los cómics hay diferentes géneros que son muy diversos, como lo son de terror, autobiográficos, de crimen, etc. También las noticias diarias pueden servir como semillas para desarrollar historias.

Si estas lecturas, sobre todo de diferentes géneros, llegan a aburrirte ¡es mucho mejor! Tu cerebro comenzará a buscar formas diferentes de contar la historia, o qué cosas cambiarías para que la historia te agrade.

2. Escribe TODO lo que se te ocurra.

Seguramente te ha pasado que mientras realizas una actividad rutinaria (lavarte los dientes, seguir el mismo camino a la escuela o el trabajo) se te ocurren ideas. Esto es porque al hacer una actividad que no necesita mucha concentración, tu cerebro comienza a divagar poniendo la mínima atención.

Es esta razón por lo que la gente creativa cuenta con pequeñas libretas o un cuaderno de notas en el cual pueden registrar todas sus ideas y pensamientos. Si se te hace difícil cargar con esto (¡a mí en lo personal siempre se me olvida!) puedes usar las herramientas de tu teléfono celular. Desde una nota de audio hasta usar una aplicación de notas en la que puedas anotar todas las ideas que tengas. ¡También cuentan las fotografías! Las ideas se pueden encontrar en todos lados, solamente tenemos que ser atentos a ellas.

Los siguientes puntos son indispensables para que el punto anterior realmente funcione:

  1. Realmente anota TODO LO QUE SE TE OCURRA. Sin censura, no debe importar si son “buenas” o “malas”. Las ideas que anotas son única y exclusivamente para ti. Nadie más debe de verlas. Cuando quitamos al crítico interno del “qué pensarán los otros”, nuestra creatividad puede fluir mejor.
  1. La mayoría de las ideas que tengas pueden parecer superficiales o mínimas, pero no importa, regresa al punto uno y ANOTA TODO LO QUE SE TE OCURRA. La originalidad de tus ideas tiene que ver con tus vivencias, experiencias y hasta tus emociones.
  1. Al paso de algunos días, puedes volver a leer tus ideas y hacer conexiones entre ellas. Esa idea de Caperucita Roja se puede relacionar con que el “almuerzo para la abuela” realmente es la fórmula secreta para repeler una invasión alienígena donde todos los aliens son osos polares! Lo importante es que las ideas continúen hasta llegar a algo que a ti te agrade.

Lo peor que puede pasarte no son las ideas “ridículas” o “extrañas” o “malas”. ¡Lo peor es que olvides una idea que puede convertirse en una increíble historia! Claramente no todas las ideas que tengas serán buenas, esto es una realidad, pero una idea, por mala que sea, puede cambiarse o agregar algo a otra idea ¡que la convierta en excelente!

3. Pregúntate “Qué pasaría si…”

Una pregunta interesante que puedes hacerte es “que pasaría si” y buscar una respuesta interesante para ti. Puede ser una situación hipotética con un personaje o que afecte a ese “mundo”. ¿Qué pasaría si el protagonista lo transforman en un animal? O ¿Qué pasaría si los robots tuvieran personalidad independiente? Como en el ejemplo anterior, el relato clásico de Caperucita Roja se transforma en otra historia al cambiar el contexto. “¿Qué pasaría si la historia de Caperucita Roja se diera en el futuro, en el espacio?”

4. Toma “prestada” una historia.

Déjame aclarar primero un punto: Todas las historias se han contado antes. Todas. No hay nada nuevo bajo el sol.

Lo importante de las historias que desarrolles son la perspectiva que les puedas dar. Al principio puedes usar una historia y comenzar a modificarla para llegar a una nueva y diferente narración. Puedes mezclar géneros para lograr algo totalmente innovador. Mezclar una novela romántica de época con zombis se ha hecho con suficiente éxito.

Y por último…

5. En el caso que tengas solamente la idea de un personaje.

Cuando tenemos solamente la idea de un personaje, pero no precisamente una historia, te recomiendo hacer “un día en la vida de…” en la cual nos cuentes específicamente las características y condiciones de este nuevo personaje. También puedes iniciar en una escena que consideres interesante e “ir hacia atrás” es decir comienza a escribir cómo se llegó a esa situación

Estos consejos buscan que, con práctica, cada vez desarrolles nuevas y mejores ideas para desarrollar en tu cómic. No pierdas de vista que lo más importante es que sean ideas que te gusten a ti y sean historias que tú leerías. Es bueno contar un proceso para ayudar a la creatividad, pero ¡NUNCA pierdas de vista que sea divertido!


Si quieres que hablemos de un tema en específico, puedes mandarme un correo a elcomicologo@gmail.com

Lo primero y más importante, es saber porqué nos interesa contar nuestra historia en el formato de cómics. Por eso he puesto este artículo en cuanto a “Ventajas de usar el lenguaje de cómics”.

Fer, El Comicólogo, es un entusiasta de los cómics y se encuentra desarrollando sus proyectos de cómic.

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